El nogal es un árbol que puede alcanzar los 30 metros de altura y un diámetro de 4 metros. Su origen es muy antiguo y proviene de Asia y Europa oriental y su fruto es la nuez.

Entre sus propiedades destaca su facilidad a la hora de trabajar y sus acabados casi perfectos. Estas son algunas de las características:

Densidad: es considerada una madera pesada o semipesada. Su densidad puede alcanzar los 650Kg/m3. En el caso del nogal americano puede bajar su densidad a 610 Kg/m3.

Tonalidades: es famoso por sus dibujos veteados. Las tonalidades de la madera del nogal van del marrón claro, el rojizo hasta alcanzar algunas especies un color café oscuro. La albura suele ser en color grisáceo o amarillo. Es una de las maderas oscuras favoritas por los profesionales que se dedican a la industria maderera.

Dureza: se caracteriza por ser una madera dura, por tanto, tiene la desventaja de que su aserrado es bastante difícil.

Resistencia: es una madera que ofrece gran resistencia al paso del tiempo y estabilidad a los cambios de temperatura y al grado de humedad, sobre todo, a su duramen (parte central del tronco). Menos resistente, por ejemplo, a algunos insectos como la polilla. Sin embargo, su secado es muy lento y esto puede ser un problema.

Fácil de trabajar: ofrece una gran elasticidad y óptimas cualidades para los mecanizados, encolado, atornillado, clavado, curvado y en toda clase de acabados. Se puede trabajar con el nogal, tanto manualmente como con maquinaria.

Es una de las maderas más cotizadas del mercado, sobre todo para carpintería de calidad, como muebles macizos o para chapado.

Artículo creado con información de construirconmadera.es.